De acuerdo con el Código Civil de Tamaulipas el propietario del animal debe pagar el daño causado a una persona; la Ley de Protección a los Animales prevé multas e incluso arrestos
Los dueños o poseedores de perros que ataquen a una persona sí tienen responsabilidad civil en el estado de Tamaulipas y en caso de que una persona se vea afectada, puede interponer una denuncia por el hecho ante las autoridades correspondientes, informó Ricardo Cruz Haro, presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas de México, A.C.
“El Código Civil de Tamaulipas establece que el dueño de un animal debe pagar el daño causado por éste, salvo que pruebe que lo guardaba y vigilaba con el cuidado necesario, que el animal fue provocado, que hubo imprudencia de la persona afectada, o que el hecho derivó de caso fortuito o fuerza mayor. Además, si el animal fue provocado por un tercero, la responsabilidad recaerá en ese tercero”, explicó Cruz Haro.
El artículo 16 de la Ley de Protección a los Animales también prevé que las infracciones pueden ser sancionadas con multa de diez a mil veces el valor diario de la UMA y arresto hasta por treinta y seis horas, sin excluir la responsabilidad civil, penal, indemnización o reparación del daño que corresponda.
“La Asociación de Abogados Ambientalistas de México, A.C., informa a la ciudadanía que los ataques de perros deben ser reportados y denunciados ante las autoridades competentes, no con el propósito de criminalizar a los animales, sino para exigir responsabilidad a quienes los poseen, custodian, abandonan, maltratan o permiten que representen un riesgo para terceros”, destacó el abogado.
Cruz Haro destacó que marco jurídico de Tamaulipas es claro: los dueños o poseedores de animales tienen la obligación legal de brindarles atención, cuidado, protección contra el dolor, lesiones, enfermedad, temor, estrés, ansiedad y sufrimiento.
La Ley de Protección a los Animales reconoce expresamente que toda persona debe proteger a los animales y que los dueños o poseedores deben proporcionarles condiciones dignas, adecuadas y responsables.
“Por ello, cuando un perro agrede a una persona, el análisis no debe partir del odio, el castigo irracional o la eliminación del animal. Los perros actúan por instinto; su conducta agresiva puede estar asociada a miedo, estrés, abandono, encierro, golpes, falta de socialización, hambre, enfermedad, entrenamiento inadecuado o negligencia humana. Incluso cuando se trate de razas consideradas nerviosas, fuertes o de mayor reacción, la responsabilidad principal recae en el ser humano que tiene el deber de cuidado”, enfatizó.
El presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas de México, A.C. hizo un llamado a la ciudadanía para no guardar silencio ante ataques, mordeduras o riesgos ocasionados por perros sin control. Denunciar permite proteger a las víctimas, prevenir nuevos incidentes y obligar a los tenedores irresponsables a responder legalmente.









