El Hospital General “Solidaridad” de Nuevo Laredo enfrenta fallas estructurales que van desde la falta de aire acondicionado y problemas de impermeabilización, hasta drenajes colapsados y sanitarios en mal estado, además de déficit de personal y equipo médico.
Autoridades del nosocomio temen que su transferencia al programa IMSS-Bienestar genere más burocracia y retrase la llegada de recursos para reparaciones.
El Dr. Francisco Ochoa, director médico del Hospital General, confirmó que la transición del gobierno del estado al IMSS-Bienestar representa un reto y podría implicar retrasos o cambios en los trámites para solicitar recursos de mantenimiento.
“Sí cambiarán las formas y son trámites un poquito diferentes, pero esperemos que no. El IMSS-Bienestar poco a poco se está instalando y no solamente es infraestructura del edificio, también hay necesidades de equipamiento y recurso humano que hay que cubrir”, explicó.
Ochoa señaló que la urgencia actual es la reparación del sistema de drenaje, que ya provoca fallas en las instalaciones sanitarias. A esto se suman filtraciones de agua durante lluvias en distintas áreas del hospital y el deterioro general de la infraestructura.
“Ya no pertenecemos al gobierno del estado. La estructura y el personal, la mayoría, son IMSS-Bienestar; ya fuimos transferidos al gobierno federal y esperamos que todo fluya de manera rápida, porque sí se necesitan muchas cosas”, agregó el director.
Pese a las deficiencias, el personal médico y administrativo hace lo posible por mantener la atención a la población, aunque advierten que, sin mantenimiento, las instalaciones entrarán en mayor decadencia.
Por ello, exhortaron a los usuarios a reportar cualquier caso de mala atención, ya que la prioridad es atender de la mejor manera posible al ciudadano dentro de las condiciones existentes.
El Hospital General “Solidaridad” presenta estas fallas desde hace años, y ahora espera que el proceso administrativo con IMSS-Bienestar no retrase más las reparaciones necesarias.









