Para celebrar el Dia del Niño, se organizó una muestra en la que se invita a los espectadores a recordar cómo fueron los juguetes de antaño y que incluso han servido como medios de aprendizaje
Un viaje por la nostalgia y los días felices de la niñez es la exposición titulada “Una Historia de Juguete” que fue inaugurada el 25 de abril en las instalaciones del Archivo Histórico de Nuevo Laredo.
Con motivo de la celebración del Día del Niño, la dirección de este archivo decidió organizar una muestra que invitara a los espectadores a recordar cómo fueron los juguetes de otros tiempos y a conocer cómo es que han servido también como un medio de aprendizaje para los pequeños.
Carlos Zúñiga Garza, director de esta institución, comentó que el juguete ha cumplido un rol muy importante en la historia de la humanidad, pues no sólo cumple con la finalidad de entretener, sino que también ayuda a los niños a aprender a socializar y a descubrir su próxima vida de adulto.
“Es por eso que muchas personas establecen lazos de afecto muy fuertes con sus juguetes, pues les recuerda la seguridad de su hogar, la presencia de sus padres y su despertar a la vida y a los conocimientos”, dijo Zúñiga.
Los juguetes han sido detonantes para el desarrollo de habilidades motrices, la imaginación y la creatividad, así como el posible descubrimiento de alguna vocación, el trabajo en equipo y el concepto de competencia honesta.
Esta exposición narra cómo fueron los orígenes de los juguetes en los albores de la humanidad, cómo estuvieron presentes en antiguas culturas y cómo se perfeccionaron durante la llamada Revolución Industrial durante los siglos XVIII y XIX, cuando dejaron los talleres artesanales para ser producidos en serie.
Se hace referencia a la gran tradición mexicana de sus juguetes artesanales y a la llegada del siglo XX, considerada una época dorada debido a la producción industrial y el uso de nuevos materiales como el plástico y la introducción de nuevas tecnologías.
Cabe destacar que la exhibición incluye más de un centenar de juguetes facilitados por varias familias de Nuevo Laredo, entre los que destacan piezas que fueron hechas durante la segunda mitad del siglo XX, muchas de ellas consideradas como “de colección”.









