Canacar advierte que, sin eliminar el IEPS, en cuatro semanas subirán productos en la frontera. El costo del combustible ya rebasa los 30 pesos y presiona fletes e inflación.
De no recibir apoyo por parte del Gobierno federal a través de la eliminación del IEPS, la población pagaría precios más altos en productos a más tardar en cuatro semanas.
La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), a través de su vicepresidente nacional, Carlos Fernández Martínez, está advirtiendo de una escalada sin precedentes en los precios de productos a corto plazo en la frontera.
El precio del diésel es un costo que nunca antes se había registrado en México, y todo ocurre debido a que nuestro país no cuenta con un precio tope en el tema de los combustibles.
El panorama es incierto, pero lo que está claramente previsto es el aumento en precios de diversos productos en Nuevo Laredo, debido a que ahora costará más traer la mercancía o productos del centro del país a la frontera.
El alza en los precios de los combustibles, derivada del conflicto en el Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán, ya alcanza los 30 pesos por litro de diésel.
La Canacar Nacional, a través de su vicepresidente Carlos Fernández, aclaró que el aumento de precios en diversos alimentos que se están presentando en algunas tiendas de autoservicio no es, por el momento, consecuencia del alza en el precio de los combustibles, sino de la falta de lluvias, aranceles y otros factores internos del país; sin embargo, a más tardar en un mes se podrán apreciar las alzas reales como consecuencia del incremento al diésel.
Los transportistas reclaman que tienen que absorber la subida en los combustibles, pues el costo de estos representa entre el 30 y 45 por ciento de sus gastos operativos.
Se está pidiendo al Gobierno federal eliminar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al diésel; con ello se contendría el alza pronosticada en productos, ya que de esa manera el transporte de carga no tendría que aplicar aumentos a sus fletes, y los supermercados o tiendas de autoservicio no tendrían que trasladar esos incrementos de costos al consumidor final, que es la población en general.
Consideró que actualmente este es el mayor problema al que se enfrenta el sector, pues el combustible subió entre dos y tres pesos por litro, un costo sin precedentes en México, y esta semana alcanzó precios de entre 30.10 y 30.40 pesos por litro. El incremento al diésel amenaza con provocar un aumento en el precio final de los productos.








