El estado del sarampión en México es dinámico y requiere atención y responsabilidad colectiva pues ha entrado en fase de epidemia y se requiere que población tenga responsabilidad y protegerse con la vacunación, dijo el Dr. Francisco Ochoa, director Médico del Hospital General en Nuevo Laredo.
“El sarampión está entrando a una fase de epidemia donde es demasiado los contagios que se han presentado. Hasta el momento en Nuevo Laredo no hay casos positivos. por ahí había la sospecha de dos pacientes, pero con las pruebas se descartaron.
“No hemos tenido sarampión clínico presente y si tenemos mucha vacuna para aplicarla, es lo mejor que podemos hacer, vacunarnos, acudir a los centros de vacunación o las jornadas que se realizan y si hay la necesidad de aplicarse la vacuna, hacerlo”, dijo Ochoa.
Mencionó que en las últimas semanas se ha observado una mayor circulación del virus en distintas entidades del país, con incremento de casos y algunas defunciones.
Aunque la epidemia comenzó con un importante brote en el norte, actualmente se han confirmado casos en múltiples estados y en el centro del país los casos recientes ya supera al registrado durante el año 2025.
La mayoría de los contagios ocurren en personas no vacunadas o con esquemas de vacunación incompletos, por ello en Nuevo Laredo se pidió a la población vacunarse si no sabe si fue inmunizado o si no ha padecido la enfermedad.
Ante este escenario, el doctor Francisco Ochoa recalco que es indispensable reforzar las acciones de prevención dentro de la comunidad de esta frontera y eso se hace con la vacunación. Mencionó que es importante revisar la cartilla de vacunación propia y de hijas e hijos, verificando que esté actualizada conforme a la edad.
Que niñas, niños y adolescentes cuenten con esquemas adecuados para su edad: Dos dosis de vacuna contra sarampión (una a los 12 y otra a los 18 meses de edad).
En el contexto actual, se recomienda una dosis adicional entre los 6 y 11 meses de edad, una dosis de refuerzo en la adolescencia (generalmente a partir de los 11 años).
Aquellos adolescentes y adultos de hasta 49 años que no tengan seguridad de haber sido vacunados con esquema completo pueden recibir una dosis de vacuna contra sarampión si no recibieron dos dosis en la infancia, si no cuentan con un refuerzo en la adolescencia o en los últimos seis años o desconocen su antecedente de vacunación.
Las mujeres embarazadas no deben vacunarse contra sarampión. Todo el personal de salud debe contar con una dosis de refuerzo de vacuna contra sarampión si no ha recibido alguna en los últimos 10 años, además como parte de los protocolos y cuidados del personal de salud, ahora es obligatorio se utilice cubrebocas en espacios hospitalarios.









