NEW HAMPSHIRE. – Autoridades migratorias federales de Estados Unidos planean gastar 38 mil 300 millones para aumentar la capacidad de detención a 92 mil 600 camas, según muestra un documento publicado el viernes, mientras el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) compra almacenes discretamente para convertirlos en centros de detención y procesamiento.
La gobernadora republicana de New Hampshire, Kelly Ayotte, publicó el documento en internet en medio de la tensión por los planes del ICE de convertir un almacén en la localidad de Merrimack en un centro de procesamiento con 500 camas.
El documento señala que el ICE planea establecer 16 centros regionales de procesamiento con una población de entre mil detenidos, cuyas estancias promediarían de tres a siete días.
Otros ocho centros de detención a gran escala podrían albergar de 7 mil a 10 mil detenidos por periodos que, en promedio, serían menores a 60 días. El texto también hace referencia a la adquisición de 10 instalaciones existentes “llave en mano”.
Los planes prevén que todas estén en funcionamiento para noviembre, mientras funcionarios de inmigración ponen en marcha una expansión masiva de 45 mil millones de los centros de detención, financiada por la reciente ley de recortes de impuestos promulgada por el presidente Donald Trump.
A mediados de enero, el ICE tenía a más de 75 mil inmigrantes detenidos, frente a 40 mil cuando Trump asumió el cargo un año antes, según datos federales publicados la semana pasada.









