El virus del COVID-19 , con la potencialmente más peligrosa cepa Delta, está retomando fuerza, pues las autoridades sanitarias están reportando una nueva espiral infecciosa de 443 casos activos, un fallecimiento más y un incremento que rebasa el 10 por ciento en la tasa hospitalaria, dentro de un nuevo esquema pandémico que ya está abarcando a los estudiantes de preparatoria.
El distrito escolar de United, informó que cuando menos 5 integrantes de la banda marcial de la preparatoria Alexander también resultaron positivos de contagio, luego de un brote registrado un día antes en la Lyndon B. Johnson, un indicativo que marca una tendencia virulenta que está atacando, por igual, a un segmento poblacional más joven, sin que todavía existan vacunas para menores de 12 años.
Ante esta inusitada situación de peligro inminente estudiantil, UISD implementó una serie de protocolos sanitarios, tendientes a tratar de mitigar la propagación del virus entre su estudiantado, dentro de las facultades que le permite la Agencia de Educación de Texas, aunque el uso de cubre-bocas sigue siendo no requerido, a poco más de dos semanas de iniciar el nuevo ciclo escolar.
AUMENTOS, EN CASCADA
El Departamento de Salud dio a conocer esta noche que a la fecha, que de 320 casos activos, la cifra se incrementó a 443, con ahora 48 hospitalizados, 18 de ellos recluidos en las salas de Cuidados Intensivos, para una tasa del 10.20 por ciento y 860 decesos.
Destaca la dependencia que de todas estas nuevas infecciones, 115 casos, representan el 92 por ciento de personas que no han sido vacunadas y 119 se trata de jóvenes menores de 19 años, aunque 246 son de entre 20 y 49 años y sólo 60 abajo de los 50.
A USAR CUBRE-BOCAS EN IGLESIAS
Enmedio de esta nueva crisis pandémica, el obispo de la Diócesis de Laredo, James Tamayo envió esta noche un comunicado a JRNoticias.net que con “efecto inmediato” se requerirá el uso de cubre-bocas o mascarillas en todas sus ceremonias litúrgicas en sus iglesias, estén o no vacunados.









