Las preparatorias LBJ y John B. Alexander, al sur y norte de Laredo, pasan por el proceso de cuarentena al detectarse casos positivos de COVID-19.
Hay alarma en padres de familia con sus hijos en actividades extracurriculares y mantienen sus dudas razonables si el regreso a clase el 16 de agosto tiene seguridad.
Oficiales de United Independent School District afirman que están tomando medidas de seguridad.
“Tengo mis dudas si mis hijos regresan a la banda o algunas otras actividades extracurriculares”, dijo Ana María, madre de familia que pidió solo así identificarla.
“Es increíble como padres de familia siguen negándose a vacunar a sus hijos. Es un atentado a la vida”.
Un estudiante de LBJ dijo a Forte News, a condición de anonimato, que él cree que el virus lo llevó a la banda un profesor.
“Se le veía mal, después ya no regresó y luego surgió el problema”, dijo el alumno.
“El lunes nos sometieron a pruebas. Yo salí bien porque estaba vacunado, pero creo que es mucho riesgo”.
Oficiales de UISD indicaron que están siguiendo las reglas de la Agencia de Educación de Texas, CDC y la autoridad de salud local.
“Contamos con pruebas y todo el equipamiento para recibir a los alumnos. Todo estará bajo normas de salud general y especial”, dijeron en UISD.
El problema es que aún numerosos alumnos y familias se encuentran de vacaciones en ciudades donde hay mayor riesgo del virus.
Localmente las autoridades han insistido que tomen ventaja para la vacunación. Que no desafíen su suerte y su salud porque la vacuna es la que salva vidas y evita ir al hospital.
Laredo tiene una tasa de positividad del 12.7% en los últimos días y una tasa de positividad del 10.6% en los últimos 11 días.
La ciudad declaró que, de los 328 casos activos, 214 tienen entre 20 y 49 años, mientras 77 son menores de 19 años.
Los otros 37 casos corresponden a personas mayores de 50 años. La ciudad también indicó que 83 de estos casos no fueron vacunados, pero las cifras podrían cambiar.









