El motivo que nadie esperaba pese a su sólido compromiso.
Cuando se habla de Taylor Swift y Travis Kelce, es casi automático pensar en una historia de amor digna de cuento moderno. Desde aquella propuesta romántica que selló su compromiso en agosto de 2025, la pareja se convirtió en una de las más celebradas —y vigiladas— del espectáculo y el deporte.
Para muchos fans, su boda parecía el siguiente gran evento inevitable. Sin embargo, contra todo pronóstico, el enlace tendrá que esperar.
De acuerdo con diversos reportes de medios internacionales, Taylor Swift y Travis Kelce habrían decidido posponer su boda de manera indefinida, y el motivo no tiene que ver con falta de amor ni con agendas imposibles, sino con una decisión profunda y delicada que atraviesa su relación: el futuro profesional de Kelce y un desacuerdo clave sobre asuntos financieros.
D u r a n t e meses se especuló que la boda se celebraría el 13 de junio de 2026, una fecha especialmente significativa para Taylor, quien ha hecho del número 13 un símbolo personal y creativo.
Sin embargo, fuentes cercanas a la pareja aseguran que esos planes quedaron en pausa tras surgir conversaciones más complejas de lo esperado, entre ellas la posibilidad de firmar un acuerdo prenupcial.
Aunque este tipo de documentos es habitual entre celebridades con fortunas millonarias, el tema habría generado su primer gran desacuerdo como pareja comprometida.
No se trata de desconfianza, señalan las fuentes, sino de cómo estructurar el futuro financiero de ambos sin que ninguna de las dos carreras se vea afectada. Para Taylor, que ha construido un imperio creativo y empresarial, y para Travis, una figura clave de la NFL, no es una conversación menor.
¿POR QUÉ SE ATRASÓ LA BODA?
A este punto se suma otro factor decisivo: la carrera deportiva de Kelce. Tras una temporada complicada para los Kansas City Chiefs y la ausencia del equipo en el Super Bowl, el ala cerrada se encuentra evaluando seriamente si la próxima será su última temporada en la NFL.
El propio Travis ha reconocido públicamente que atraviesa un momento de reflexión, preguntándose si su cuerpo y su mente están listos para comprometerse un año más al máximo nivel competitivo.
Fuentes cercanas citadas por medios como Daily Mail aseguran que Kelce se siente emocionalmente afectado por esta decisión, y que Taylor ha optado por acompañarlo sin presionarlo.
Lejos de adelantar planes de boda, la cantante estaría enfocada en pasar más tiempo con él, apoyarlo y ayudarlo a tomar la mejor decisión para su bienestar personal y profesional.









