Enfermedades del corazón, diabetes y cáncer continúan al alza; llaman a modificar hábitos de vida
Nuevo Laredo cerró el año 2025 con un panorama preocupante en materia de salud pública, luego de que las enfermedades crónico-degenerativas se consolidaran como las principales causas de fallecimiento, de acuerdo con cifras estadísticas oficiales de la Secretaría de Salud.
En total, 2 mil 379 personas perdieron la vida en el municipio durante el año pasado, una cifra que refleja no solo el impacto de padecimientos médicos de larga evolución, sino también la persistencia de estilos de vida poco saludables, marcados por el sedentarismo, la mala alimentación y la falta de prevención.
A nivel local desde hace décadas, las enfermedades del corazón se mantienen como la principal causa de muerte, y en 2025 no fue la excepción.
Este grupo de padecimientos provocó 712 defunciones, muchas de ellas asociadas a hipertensión arterial mal controlada, colesterol elevado y complicaciones derivadas de la diabetes, lo que confirma que los factores de riesgo continúan sin atenderse de manera oportuna.
En segundo lugar, se ubicó la diabetes mellitus, con 280 fallecimientos, enfermedad que sigue avanzando silenciosamente entre la población adulta, particularmente en personas con sobrepeso, obesidad y antecedentes familiares, condiciones estrechamente relacionadas con hábitos alimenticios inadecuados y la falta de actividad física.
En el listado le siguen los tumores malignos que ocuparon el tercer sitio, con 242 muertes registradas, consolidándose como uno de los mayores retos para el sistema de salud, debido a que muchos casos se detectan en etapas avanzadas, cuando las posibilidades de tratamiento y supervivencia se reducen considerablemente.
Otras causas relevantes de fallecimiento durante 2025 fueron las enfermedades del hígado, con 157 decesos, seguidas por neumonía e influenza, que provocaron 114 muertes, lo que evidencia que las enfermedades respiratorias continúan siendo un riesgo importante, especialmente en personas adultas mayores y con enfermedades crónicas previas.
Asimismo, se registraron 106 muertes por enfermedades cerebrovasculares, 95 por insuficiencia renal, 72 por accidentes, 49 por sepsis y 35 defunciones relacionadas con afecciones originadas en el período perinatal, estas últimas vinculadas a complicaciones durante el embarazo o el nacimiento.









