Nuevo Laredo cerró el año con uno de los periodos más activos para el sector de la construcción, impulsado tanto por la inversión pública municipal como por una fuerte participación de la iniciativa privada, lo que ha permitido que prácticamente todo el gremio se mantenga con trabajo en el 2025.
Jesús López López, presidente de la Asociación de Constructores, destacó que la mayoría de las obras contempladas dentro del presupuesto municipal de este año ya están concluidas o en su etapa final, mientras que algunos proyectos de gran magnitud continuarán su ejecución en el 2026.
Entre ellos mencionó el planetario, el puente del Mex 2 y la modificación de la avenida Reforma.
“Estamos cerrando el año, creo que muy bien. La mayoría de las obras del presupuesto municipal están terminadas y las más grandes se van a concluir el próximo año, pero en general el balance es positivo”, señaló.
A la par de la obra pública, la inversión privada ha sido determinante para mantener activo al sector, con montos muy similares a los ejercidos por el Municipio.
Esto ha permitido que incluso las empresas que no cuentan con contratos directos se mantengan ocupadas mediante la renta de maquinaria o la subcontratación de servicios especializados.
Uno de los principales retos durante el año fue contener el incremento en los precios de los materiales de construcción, ya que algunos insumos registraron presiones al alza.
Sin embargo, López López explicó que, en términos generales, los costos se mantuvieron dentro del rango de la inflación nacional, por debajo del 5 por ciento.
Dijo que otro desafío recurrente ha sido la falta de mano de obra especializada, particularmente operadores de maquinaria y oficios como albañilería y carpintería.
Ante esta situación, algunas empresas han optado por traer personal de otras regiones, aunque la mayor parte de la demanda se cubre con trabajadores locales.
En cuanto a la inversión pública, el dirigente subrayó que en los últimos cuatro años se ha marcado un parámetro muy alto, no solo en monto, sino en la calidad de las obras ejecutadas.
Destacó especialmente la rehabilitación de colectores sanitarios y pluviales, una infraestructura que permaneció rezagada por décadas y que hoy resulta clave para mejorar las condiciones de las vialidades.
“Es una inversión que no se ve, pero es indispensable para que las calles estén en buen estado. No se había invertido así en más de 30 años”, afirmó. Actualmente, los principales motores de la construcción privada en la ciudad son la maquiladora, la vivienda en todos sus niveles y el desarrollo de plazas comerciales.
“Esa confianza se refleja en que los presupuestos privados son muy parecidos a los públicos. Cuando la inversión pública es adecuada, la privada responde”, expresó.
Finalmente, el presidente de la Asociación de Constructores anticipó que el 2026 podría superar lo alcanzado este año, manteniendo a Nuevo Laredo como uno de los municipios con mayor dinamismo en infraestructura y desarrollo urbano.









