De acuerdo con Conibio Global, los restos del sistema de propulsión de los cohetes han ocasionado daños ambientales directos, afectando la fauna marina y los ecosistemas costeros del noreste mexicano
Finalmente, la empresa SpaceX, propiedad del magnate Elon Musk, fue denunciada formalmente por contaminar aguas mexica- nas y afectar el ecosistema del Golfo de México, según una denuncia presentada ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por la asociación civil Conibio Global A.C., con sede en Playa Bagdad, Tamaulipas.
El documento, dirigido a la procuradora Mariana Boy Tamborrell, detalla que desde 2024 la organización ha documentado con fotografías, reportes técnicos y evidencias físicas la llegada de fragmentos y propulsores de cohetes Starship, pertenecientes a la compañía estadounidense, los cuales han sido hallados en costas y zonas marinas dentro d e l territorio nacional.
De acuerdo con Conibio Global, los restos del sistema de propulsión de los cohetes han ocasionado daños ambientales directos, afectando la fauna marina y los ecosistemas costeros del noreste mexicano.
Además, la agrupación denunció la incursión en julio de 2025 de una plataforma extranjera identificada como “LB JILL”, vinculada a SpaceX, que realizó maniobras de extracción de desechos espaciales sin autorización del gobierno mexicano.
Durante dicha operación, según se men- ciona en la denuncia, la plataforma retiró estructuras metálicas de gran tamaño, presumible- m e n t e motores Raptor, pertene- cientes a fragmentos del propulsor Starship 8, lo que constituye una violación al marco jurídico ambiental y marítimo mexicano.
Conibio Global acusó a SpaceX de invadir y explotar territorio marítimo mexicano, además de operar con arrogancia tecnológica y sin respeto a las normas internacionales, vulnerando la soberanía del país y poniendo en riesgo la biodiversidad del Golfo.
La asociación pidió a la Profepa iniciar una investigación profunda y sancionar a la empresa, además de fortalecer la vigilancia ambiental en las costas de Tamaulipas, donde en reiteradas ocasiones se han encontrado restos de los lanzamientos de SpaceX procedentes de Texas.
“Estos actos no solo vulneran la soberanía mexicana, sino que atentan contra el equilibrio ecológico del Golfo. El mar no es un basurero espacial”, advierte la organización en el documento.









