El Hospital General de Zona No. 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) opera al límite de su capacidad, con las 102 camas de hospitalización ocupadas y 56 camillas adicionales en pasillos del área de urgencias, confirmó su director médico, doctor José Martínez Martínez.
El funcionario reconoció que el hospital se encuentra “saturado”, aunque evitó calificar la situación como “sobresaturación”.
Explicó que el incremento de pacientes se debe a la alta demanda de atención por enfermedades crónicas y padecimientos de temporada, además de las limitaciones propias de un edificio con varios años de antigüedad.
“Sí, estamos saturados. Tenemos un número alto de pacientes, pero se está dando la atención. En piso tenemos 102 camas censables y actualmente manejamos 56 camas no censables en el área de urgencias. Estamos rebasados por enfermedades de temporada y pacientes crónicos. Es un hospital viejo y se están haciendo remodelaciones”, explicó Martínez Martínez.
La situación ha generado escasez de espacio, falta de insumos y sobrecarga de trabajo para el personal médico y de enfermería, que atiende a los derechohabientes incluso en condiciones precarias, dentro de pasillos y áreas improvisadas.
Aunque el director médico evitó pronunciarse sobre la necesidad de construir un nuevo hospital del IMSS en Nuevo Laredo, señaló que la decisión corresponde a las autoridades delegacionales o federales.
Por ahora, el personal continúa enfocado en mantener la atención médica con los recursos disponibles.
Martínez adelantó que en los próximos meses se iniciarán remodelaciones en algunas áreas del hospital, sin que exista todavía una fecha definida ni un plan formal para ampliar la infraestructura médica.
Mientras tanto, el HGZ No. 11 del IMSS sigue enfrentando una crisis de sobresaturación que afecta tanto a los pacientes como al personal, quienes reconocen que trabajan “con lo que se tiene y como se puede”.









