Las autoridades alemanas estimaron este jueves que al menos 58 personas fallecieron por las fuertes lluvias en el oeste del país, que han provocado inundaciones y derrumbes de casas, elevando el balance anterior de 45 muertes.
El Ministerio de Interior de la región de Renania del Norte-Westfalia indicó haber encontrado otros cuatro fallecidos, lo que llevó el total en esta región a «al menos 30 decesos», mientras que en el estado vecino de Renania-Palatinado se estima que hubo otras nueve víctimas mortales, además de las 19 ya contabilizadas.
En Bélgica, el temporal dejó al menos cuatro muertos y en Luxemburgo y Holanda también se registraron daños materiales importantes.
La situación es especialmente preocupante en el oeste de Alemania, donde dos estados se ven duramente afectados: Renania del Norte-Westfalia y Renania-Palatinado.
El pueblo de Ahrweiler, en la región de Renania-Palatinado, y las áreas cincundantes contabilizan 18 de estas víctimas mortales, según la policía de la ciudad de Coblenza, situada en el estado.
En la misma región hay varias decenas de personas desaparecidas, como también ocurre en el estado vecino de Renania del Norte-Westfalia, lo que implica que el número de fallecidos podría aumentar.
La canciller Angela Merkel dijo estar «abrumada» por la catástrofe. «Mi solidaridad con las familias de los fallecidos y desaparecidos», dijo, según su portavoz.
En la localidad de Mayen, las calles estaban inundadas. Se pidió a los habitantes que enviaran a la policía videos y fotografías que pudieran proporcionar pistas sobre sus familiares desaparecidos.









