Tamaulipas.- La Fiscalía General de la República (FGR) solicitó penas de entre 30 y 60 años de prisión contra cinco mandos de la Secretaría de Marina (Semar) y un exfuncionario de la aduana de Tampico, acusados de encabezar una red de contrabando de combustible desde Texas.
De acuerdo con la causa penal 325/2025, los señalados habrían permitido la entrada ilegal de millones de litros de hidrocarburo entre noviembre de 2018 y marzo pasado, ocasionando pérdidas millonarias al erario.
La investigación apunta a que se trataba de una estructura organizada con presencia en puertos y aduanas estratégicas. La jueza federal Nancy Selene Hidalgo Pérez identificó a la red como Los Primos, encabezada por los hermanos Manuel Roberto Farías Laguna (vicealmirante) y Fernando Farías Laguna (contralmirante), sobrinos políticos del exsecretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán.
En su resolución, la jueza destacó que los implicados tenían acceso a información sensible de seguridad nacional y control sobre rutas marítimas internacionales.
Según el expediente judicial, el grupo criminal no solo facilitaba el ingreso de buques con combustible ilegal, sino que también controlaba designaciones internas en la Marina, lo que les aseguraba operar sin interferencias.
Además, la jueza advirtió que los acusados podrían estar vinculados con hechos violentos y homicidios relacionados con aduanas y personal naval, lo que representa un riesgo para testigos y operadores de justicia.
La FGR aseguró que los funcionarios investigados utilizaron su influencia para garantizar la operación de buques procedentes de Texas que ingresaban sin cumplir con la normatividad mexicana, fortaleciendo así a la red criminal.
Por ello, se emitieron 14 órdenes de aprehensión, con posibilidad de que se giren nuevas en las próximas semanas. Sobre el caso, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la investigación continúa abierta y que habrá más detenciones.
“Esto no ha terminado, todavía sigue la investigación en curso”, señaló en conferencia matutina, al subrayar que se trata de una cadena de indagatorias que no se limita al contrabando marítimo, sino también al hallazgo de combustible ilegal en ferrotanques transportados por ferrocarril.









