Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, ha anunciado una propuesta que ha generado gran controversia y atención: la promesa de ofrecer tratamientos de fertilización in vitro (FIV) gratuitos para todos los estadounidenses que lo necesiten si es elegido presidente en noviembre. Este anuncio, realizado en un mitin en Michigan, se enmarca en un contexto donde los derechos reproductivos han sido un tema delicado para Trump, especialmente después de la decisión de la Corte Suprema en 2022 de eliminar las protecciones federales al acceso al aborto.
Trump aseguró que bajo su administración, el gobierno o las compañías de seguros asumirían el costo de los tratamientos de FIV. Sin embargo, no proporcionó detalles específicos sobre cómo se financiaría esta iniciativa. Durante una entrevista con NBC, antes del evento, el expresidente sugirió que las aseguradoras podrían ser obligadas por el gobierno a cubrir estos gastos, una propuesta que aún no ha sido completamente detallada.
Este tema ha cobrado mayor relevancia después de que un tribunal de Alabama dictaminara que los embriones congelados creados mediante FIV deben considerarse «niños». Este fallo ha llevado a algunas clínicas a suspender temporalmente sus servicios, generando preocupación entre las parejas que dependen de esta tecnología para concebir. Trump, buscando posicionarse como un defensor de las familias, afirmó: «Queremos más bebés», pero no ofreció un plan concreto para hacer realidad su promesa.
El alto costo de los tratamientos de FIV, que puede superar los 20 mil dólares por una sola ronda de 18 meses, hace que pocos estadounidenses tengan acceso a seguros que los cubran. Además, Trump propuso que bajo su posible segundo mandato, los nuevos padres puedan deducir de sus impuestos los principales gastos relacionados con el nacimiento de sus hijos, en un esfuerzo por presentarse como un candidato «a favor de la familia».
Mientras tanto, la vicepresidenta Kamala Harris, su rival demócrata en la contienda electoral, ha advertido que Trump podría firmar una prohibición nacional del aborto si llegara a ganar, intensificando así la batalla por los derechos reproductivos en el país. Este tema promete ser uno de los puntos centrales en la campaña electoral, mientras ambos candidatos buscan captar el voto en los estados indecisos.









